Timex es, simplemente, como una Dremel. Tan pronto te hace bocetos impresionantes, como texturas para cualquier cosa. Puede modelarte un mundo entero, o te puede mandar, como en este caso, unos gráficos pixelados en imágenes de tan sólo 16×16 para un juego de móviles.
Queda bastante por hacer, pero el juego ya se va pareciendo a su hermano mayor






